Gran Jaguar Textil

En Guatemala se encuentra el conjunto de pirámides y templos de Tikal que es, quizás, la mejor representación de la arquitectura maya del periodo clásico (del 300 al 900 d.C.). Nuestro proyecto interpreta una de sus pirámides más icónicas y populares: El Templo I (o del «Gran Jaguar») del siglo VII d.C.
De esta manera, sin necesidad de textos, logos o neones la cápsula pop-up de Guatemala se convierte en algo reconocible y memorable (fácilmente recordable) que además utiliza su altura (casi 4 metros, el máximo en el espacio de la BID, primera activación del proyecto) para ingresar en la categoría del hito.
Un hito es vertical (una iglesia en general, un campanario en particular, un rascacielos…un templo maya) y la cápsula explora esa dimensión. Máxime si buena parte de los eventos en los que se instalará todo sucede en cota suelo y nosotros podemos destacarnos con una pieza en altura.
Guatemala es muchas cosas pero en el ámbito simbólico (y turístico) probablemente Tikal con su Templo del Gran Jaguar sea incomparable.
El Gran Jaguar Textil es modular, sostenible, reutilizable …etc y para ello tiene que ser ligera; de ahí que los materiales empleados sean la madera, los textiles… (quizás también puntualmente el aluminio). Y en la paleta matérica tienen un papel protagonista y esencial los textiles. Todos guardamos en la retina imágenes fantásticas de telas guatemaltecas (super coloridas) que entendemos representan claramente al país tanto en el pasado como en futuro.
Y todo esto junto nos lleva a plantear una réplica al 15% de su tamaño real del Templo I. Y con la particularidad de que invierte su carácter puramente volumétrico para transformarse también en un espacio poblado con piezas especialmente escogidas del diseño contemporáneo guatemalteco. También subvierte su condición pesada y tectónica al convertirse en una estructura colgada, casi ingrávida que nos fuerza a repensar la pirámide y replantearnos el propio destino Guatemala….por fin habitaremos el Templo.
El Gran Jaguar trabaja tanto mediante la transparencia como la opacidad, nos ofrece matices de día y de noche (se transforma en un faro, como pretendemos lograr con nuestra cápsula mediante una iluminación LED específicamente diseñada para ello).
Imaginemos que combinamos esto (pero trabajando los planos verticales en lugar de los horizontales mediante telas artesanales) recreamos literalmente (ver planta y alzados) y a escala (el templo original tiene unos 39 metros de altura) una réplica del Gran Jaguar fabricando únicamente los planos verticales con telas….
Por fuera podría ser una fantasía de colores guatemaltecos en la gama de los rojos y amarillos recuperando lo que los arqueólogos teorizan eran la policromía original de estas construcciones y por dentro le damos la vuelta como un calcetín al volumen y se convierte en un espacio vertical de colores azules y verdes (como la selva donde se encuentra el original, incluso con música compuesta ad-hoc para recrear Guatemala) donde exhibimos las piezas de los diseñadores guatemaltecos.
Si pudiéramos, además, incluir el izado del templo textil como primera fase de la activación sería ya un espectáculo en sí mismo.